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viernes, 12 de agosto de 2011
El papa, la JMJ, sus empanados y yo
Advertencia: Este post puede resultar ofensivo para varias personas. Principalmente para los cristianos muy aferrados a su religión, te incito a leerlo si crees que podrás mantener la compostura. Y si crees que puedes darme aportes, criticas o similares, te ruego que lo hagas. Si no sabes lo que son las JMJ (Jornadas Mundiales de la Juventud) visita estos dos links:
http://www.madrid11.com/es/jmj
http://es.wikipedia.org/wiki/Jornada_Mundial_de_la_Juventud_2011
Como muchos y muchas sabemos la semana del 16 al 21 de agosto, el Papa nos visita.
¡Hurra! El santo padre, vendrá a las calles de nuestra capital. Esparciendo la luz y gloria del reino de Dios (YAHVE para otros) y Jesucristo. Su presencia, colmara las calles de bondad, y solidaridad, ayudándonos a ser mejores cristianos y cristianas.
Además de los beneficios espirituales que la cabeza de la Santísima Madre Iglesia. Él atraerá a los jóvenes deseosos de escuchar su doctrina. La doctrina del bien, la que guiara como el luceros del alba a los “buenos” jóvenes. Haciendo así que los desviados y desviadas almas que pueblan el 15M, los movimientos laicos, los grupos ateístas, paganos, islamistas y demás personas que no son dignas de entrar en el reino de los cielos escuchen el verdadero mensaje.
Si sumamos esto a los grandiosos beneficiosos que esto provocara en nuestra economía. Debilitada por el libertinaje y la falta de privatización. ¡Ocurrirá un autentico milagro! Pensad en la gigantesca ayuda que supondrá esto para España. Descubriremos que el Señor nos guía con su eterna luz.
http://www.youtube.com/watch?v=oRp_mVi969I&feature=related
Dejemos de lado, el sectarismo y el lavado cerebral.
¿Cómo? ¿He oído bien? ¿Dices que viene el Papa a Madrid? A bueno, bien por la gente que vaya. ¿Pero qué dices que lo pagan nuestros impuestos?
Porque analicemos la situación:
Hace tiempo que su “santidad” el Papa Benedicto 16 (perdón monseñor XVI). Decidió llevar el mensaje de su fe a España. Y aprovechando que el hombre vestido de blanco, que antes calentaba su comodísimo sillón en el Vaticano creo las jornadas de la juventud, decidió organizar una expedición a las tierras Iberas.
Bueno, hasta aquí todo, es más o menos normal. Un líder de estado que además es un líder religioso decide predicar en las calles de una gran ciudad. Bien ¿no?
En teoría es te hombre ayudara a la gente que lo necesite, donara su riqueza a los más necesitados. Y como además este líder religioso fomenta la libertad, se parara a hablar con los trabajadores y parados, jóvenes, y mayores, cristianos o no. Que pueblan las plazas con sus protestas para así mejor su país. Cosa que Cristo desearía.
Los problemas surgen cuando esta teoría no se sigue:
Echemos un vistazo a lo que tenemos en nuestras calles:
Veamos… Por allí tenemos 200 confesionarios, “vanguardistas” en los que entre otros requisitos para entrar en los aposentos privados del señor, se perdonara a los que decidieron no tirar su vida futura por la ventana teniendo un bebe que crecería sin amor.
En caso de que giremos las cabezas a las calles y plazas. En lugar de ver a los jóvenes del 15M. Encontraremos a los jóvenes cristianos, los que son estimadamente cerca de 1 millón y medio. Los que de por si tampoco intentan nada malo. Simplemente se dedican a permitir que les laven sus cerebros mientras bailan, cantan, rezan, y comparten su fe.
Son estos jóvenes los que según los que apoyan a la JMJ nos aportaran gigantescas sumas de dinero. Pero ….. Son jóvenes ¿de verdad creéis que todos llevaran 5.000€ en la cartera? Bastante seria si se llevaran 500 para toda la semana. Puede que sean cristianos, incluso algunos serán fascistas, pero también son humanos.
Pese, a todo, es “natural” que un gobierno laico, y de izquierdas, que en teoría escucha al pueblo. Decida pagarles el metro a un millón de cerebros huecos asumiendo que todos serán como ese medio millón critico y racional que pese a todo tienen como religión, una de las que tiene más solera del mundo: la Cristiana.
De todos modos esto no es nada comparado con los gastos del papa. Que en esta ocasión viene en visita pastoral, no estatal.
Aunque, esto no se acaba allí, debido a que los militares españoles. Han prestado el aeródromo de Cuatro Vientos, para que alguien como no representa a la entera población española. Y construye/encargue un altar blanco de 195 metros de ancho pegado a una montaña de 22 metros de alto. Todo para que suelte un discursillo y oficie su ceremonia religiosa. Sera el día 21. Como ceremonia de clausura, la cual será retransmitida por 20 pantallas gigantes in situ.
Pero claro, no podríamos permitir que una persona tan importante, este desprotegida. De modo que el gobierno ha decidido movilizar el mismo dispositivo usado el año pasado en el Mundial de futbol, cuando gano España.
Para más información:
http://noticias.terra.com/internacional/europa/espana/un-altar-gigante-y-200-confesionarios-para-las-jmj-de-madrid,201458fe402b1310VgnVCM20000099f154d0RCRD.html
http://noticias.terra.com/internacional/europa/espana/el-coste-de-visita-del-papa-en-el-punto-de-mira-en-plena-crisis-en-espana,b94282bb02da1310VgnVCM10000098f154d0RCRD.html
http://elhombreysulargocaminar.blogspot.com/2011/08/el-papa-y-sus-acampados.html
lunes, 25 de julio de 2011
Sobre las pesadillas de un caminante (atentado de Oslo)
Estoy, aquí sentando frente a mi ordenador, escuchando música mientras muevo mis dedos por el teclado alfanumérico.
El enunciado de este post, habla de los tristes, y odiosos (no encuentro palabras para describirlo) sucesos acaecidos en noruega; en Oslo. Y puede que os preguntéis. ¿Qué leches haces empezando por ahí? Bueno, es que no voy a informar, si quieres información en Internet puedes encontrar mejor información que la que yo puedo mezclar, de otras fuentes.
Y es que, no logró rescatar palabras, de información, solo de descripción.
Ahora mismo, estoy, como ya he dicho antes, y en mi refugio del mundo, mi mente. Pero tengo miedo.
Tengo miedo, de que pueda pasarle algo, no a mí, sino a quienes quiero, a mi familia, a mis amigos, y tengo más miedo aún por los que no conozco.
Tengo miedo, porque se acaban de tocar las débiles fibras que mantienen nuestra realidad firme y sólida. Una realidad, débil, por no ser capaz de encajar un golpe como este, una realidad bastarda por haber permitido que esto pase, y una realidad aborregada porque (esperemos que no) permitirá que olvidemos esto, como también olvidamos al Sahara y a Palestina.
Tengo miedo por el germen que se está plantando en nuestras plazas españolas. Porque cada día miles de personas se reúnen allí, porque todos los domingos hay unas asambleas en unas ciudades, a las que no asisten datos. Asisten seres humanos de todas las ideologías.
Y tengo miedo por mí mismo.
Porque es la actitud de miedo la que me hace débil.
Por que pese a estar soltando esta perorata, sobre nuestra realidad y sobre el terrorismo. Tengo miedo.
Mis orejas, captan los ritmos, de la canción de Habeas Corpus que estoy escuchando, pero no reaccionan a sus letras, no sienten ese fuego interno que sentían hace dos días.
Mis ojos, secos por la falta de lágrimas, miran absortos al teclado como si en él encontrasen un alivio que como un bálsamo, arrastre la enfermedad.
Mis mejillas se han apelmazado a mis mandíbulas. Creando un bozal para mis labios, haciendo que no pueda abrir la boca para nada, siento como si llevaran lustros sin permitir abrir las fronteras de mi cuerpo. Siento que tengo sed, pero que no la tengo, siento ganas de llorar, pero sin lágrimas. Tengo ganas de gritar, pero cuando por fin me atrevo a romper en dos el bozal auto impuesto. Noto que mis cuerdas vocales están flácidas, relajadas, y no puedo moverlas, como si las palabras huyeran despavoridas ante la ducha de agua fría que supondrá salir del refugio cálido de mi alma.
A mi cuello, le cuesta cada vez más girar hacia la derecha, que es algo que aunque nunca me ha gustado excesivamente ahora me supone un esfuerzo hercúleo. Puede que necesite aceite marca Tolerancia ®. Pero en casa no me queda, y en los supermercados está agotado por gente que lo necesita más que yo. Espero que lo del cuello sea un problema pasajero.
Mi pecho, que antes se movía rítmicamente al son de un compas, a comenzado a moverse con falta de gracia alguna. Cabe destacar la aparición de un dolor en el pecho izquierdo; justo bajo las costillas.
Es mi corazón, el cual bombea la roja sangre con cansancio y cierta dejadez. Amenazando con crear él también, su propio minuto de silencio.
Por todo esto y muchos más: Tengo miedo.
Pese a todo, podría ser peor:
Podría estar muerto
El enunciado de este post, habla de los tristes, y odiosos (no encuentro palabras para describirlo) sucesos acaecidos en noruega; en Oslo. Y puede que os preguntéis. ¿Qué leches haces empezando por ahí? Bueno, es que no voy a informar, si quieres información en Internet puedes encontrar mejor información que la que yo puedo mezclar, de otras fuentes.
Y es que, no logró rescatar palabras, de información, solo de descripción.
Ahora mismo, estoy, como ya he dicho antes, y en mi refugio del mundo, mi mente. Pero tengo miedo.
Tengo miedo, de que pueda pasarle algo, no a mí, sino a quienes quiero, a mi familia, a mis amigos, y tengo más miedo aún por los que no conozco.
Tengo miedo, porque se acaban de tocar las débiles fibras que mantienen nuestra realidad firme y sólida. Una realidad, débil, por no ser capaz de encajar un golpe como este, una realidad bastarda por haber permitido que esto pase, y una realidad aborregada porque (esperemos que no) permitirá que olvidemos esto, como también olvidamos al Sahara y a Palestina.
Tengo miedo por el germen que se está plantando en nuestras plazas españolas. Porque cada día miles de personas se reúnen allí, porque todos los domingos hay unas asambleas en unas ciudades, a las que no asisten datos. Asisten seres humanos de todas las ideologías.
Y tengo miedo por mí mismo.
Porque es la actitud de miedo la que me hace débil.
Por que pese a estar soltando esta perorata, sobre nuestra realidad y sobre el terrorismo. Tengo miedo.
Mis orejas, captan los ritmos, de la canción de Habeas Corpus que estoy escuchando, pero no reaccionan a sus letras, no sienten ese fuego interno que sentían hace dos días.
Mis ojos, secos por la falta de lágrimas, miran absortos al teclado como si en él encontrasen un alivio que como un bálsamo, arrastre la enfermedad.
Mis mejillas se han apelmazado a mis mandíbulas. Creando un bozal para mis labios, haciendo que no pueda abrir la boca para nada, siento como si llevaran lustros sin permitir abrir las fronteras de mi cuerpo. Siento que tengo sed, pero que no la tengo, siento ganas de llorar, pero sin lágrimas. Tengo ganas de gritar, pero cuando por fin me atrevo a romper en dos el bozal auto impuesto. Noto que mis cuerdas vocales están flácidas, relajadas, y no puedo moverlas, como si las palabras huyeran despavoridas ante la ducha de agua fría que supondrá salir del refugio cálido de mi alma.
A mi cuello, le cuesta cada vez más girar hacia la derecha, que es algo que aunque nunca me ha gustado excesivamente ahora me supone un esfuerzo hercúleo. Puede que necesite aceite marca Tolerancia ®. Pero en casa no me queda, y en los supermercados está agotado por gente que lo necesita más que yo. Espero que lo del cuello sea un problema pasajero.
Mi pecho, que antes se movía rítmicamente al son de un compas, a comenzado a moverse con falta de gracia alguna. Cabe destacar la aparición de un dolor en el pecho izquierdo; justo bajo las costillas.
Es mi corazón, el cual bombea la roja sangre con cansancio y cierta dejadez. Amenazando con crear él también, su propio minuto de silencio.
Por todo esto y muchos más: Tengo miedo.
Pese a todo, podría ser peor:
Podría estar muerto
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