martes, 3 de enero de 2012

Eiloc: Cap1) Presentacion de Ielena resubida

Bueno, os hago una resubida de Eiloc, para que no tengáis que buscar los capítulos. Como siempre divertíos, y recordar que un blog vive a través de los comentarios.






La luna llena había estado brillando, durante toda la noche, como hace cada 28 días todos los meses. La luna había estado iluminando a las sacerdotisas de la diosa luna elfica. Ahora solo quedaban los restos del ritual, celebrado por las matriarcas.
Cuando los primeros rayos de luna alcanzaron las briznas de césped, las novicias aparecieron.
Ellas eran las figuras ataviadas con un simple hábito de un blanco virginal (aunque un término más exacto seria camisón). Con adornos en sus cuerpos en forma de collares y brazaletes. De plata los primeros y de oro los segundos.
Ellas arrastraron sus cuerdas con campanillas. Como resultado del baño de pintura blanca producido hace un escaso cuarto de hora estaban trazando el círculo. Y llamando a sus superioras inmediatas.
Las comadronas. Las que llevaban junto a ellas una parte del alma de la mayoría del clan, las que habían ayudado a dar a luz, y por tanto salvar a casi todos (por no decir todos) los elfos del clan.
Las segundas madres, están vestidas con una bella túnica; más elaborado que el camisón de las novicias. La túnica era de un marrón, que haría reverdecer de envidia a las hojas otoñales (con las que estaban hechos), esta parte de las vestiduras representaba la estabilidad. Que como comadronas aportaban a las madres primerizas.
Si subíamos por los hombros, encontraríamos una capa, se un rojo sangre. Símbolo de la sangre menstrual, y de la vida. Era con esta capa con la que se envolvía a una madre elfa si moría en el parto.
En caso de que gustemos, de seguir un sugerente hilo de plata que rodea el cuello de todas las comadronas encontraríamos el colmillo de un lobo como símbolo de la virilidad y del semen. Era uno de estos los que se encuentran en las bocas de los niños que mueren en una luna o antes.
Fue cuando, las poderosas asistentas de las madres en estado de parto, pisaron los alrededores de las marcas del círculo cuando se pudo percibir lo que la madre superiora llevaba en brazos: Un bebe humano.
De no ser por los votos de silencio de las novicias y la no asistencia de las comadronas más conservadoras, la niña habría recibido los más variados y arcanos insultos. Debido, a que los elfos eran conscientes del daño que provocaban los humanos, a la madre Tierra.
Ellos eran los que torturan a los insectos, con sus gases dignos del mismo infierno o arrancándoles una a una las patitas y las alas. Los que deforman el hígado de un noble pato hasta convertirlo en algo similar a la mantequilla. Los que pinchan los ojos de las aves para que canten más. Los que idean las más sádicas, y pérfidas maquinas para provocar dolor a sus semejantes, por crímenes infundados o por haber sido obligados a matar. Los que no tienen ningún pudor, ni remordimientos por apoyar. Tanto directamente como indirectamente estos actos.
Y aunque los elfos, presumían de su “igualdad” y su “fraternidad” entre todos los seres, no eran capaces de disimular su odio por la raza, dominante, la que hace tantas lunas les gano la batalla, evolutiva. Cosa que los elfos consideraban incierto por que según ellos eran evolutivamente más aptos (cosa que hasta cierto punto es cierta).
Como espectador del suceso de discriminación racial que esta fuera del conflicto, puedo escribir unos pocos párrafos más. Pero los elfos tienen libros enteros sobre ello. Así que si quieres, pregúntales a ellos (si queda alguno cuando leas esto).
Aun así, volvamos a nuestra historia.
Aunque normalmente, el recibimiento de una nueva vida entre los elfos es acogida con gran alboroto. Debido en parte a la escasísima data de alumbramientos elfos (que es incluso más baja que la actual humana), la otra razón de peso es que a los elfos les encanta festejar 1.
Pese a todo, el odio racial no dejaba de ser algo latente, y es que hacía poco más de quince días (nótese la adición de un día extra dado que estamos en territorio elfico, y son exactamente las doce de la noche) los humanos habían comenzado a talar los arboles. Que estaban a tres kilómetros del principio del círculo de los bosques 2.
Y eso si eras un elfo “tolerante”. Si eras vengador o incluso cazador o guerrero. Raro sería que tu linaje no contase con alguna historia en la que un humano, robó una buena pieza de caza o salvo a los enemigos de tus antepasados.
Naturalmente que esto no eran más que paparruchas. Los humanos no odiaban a los elfos 3. Bueno, ellos solo los llevaron al borde de la extinción. Pero por una razón de peso: ellos los atacaron antes (obvia  decir que los elfos alegan que asesinar a los humanos que veían destrozando el bosque era una lucha justa y noble y que ellos fueron los que empezaron la lucha).
En resumidas cuentas, eso es lo que gritaban los rostros de las elfas.
Ninguna quería a una humana entre ellas (además del odio. Las razones principales eran:        a) habría que educarla, quererla, protegerla alimentarle… b) aunque ninguna se atrevería a decirlo, tenían un miedo atroz a que la inevitable muerte les arrancara de sus brazos a su niña).
Aunque, como era lógico (y como ya he dicho arriba) nadie se atrevió a desatar la ira de los dioses y romper algún voto de silencio o desobedecer a la madre superiora.
En medio de estas reflexiones, aparecieron las sacerdotisas. Vestidas con una túnica verde oruga (dependiendo de la línea de los elfos en cuestión cambiaban de color: Los elfos del bosque usaban las verdes, los altos elfos usaban túnicas grises, los elfos oscuros… digamos que prescindían del peso extra en sus ceremonias), la cual acompañaba con destellos la luz de las estrellas y representaba la naturaleza. Lucían las mismas capas que las comadronas y su colgante era de oro (en ocasiones enano) representando una luna llena con dos medias lunas a los lados 4.
A la cabeza del mar de verde, iba la suma sacerdotisa. Que en señal de luto había cambiado su bello vestido purpura por uno de un rojo carmesí. Portaba:
 Una daga  engarzada en esmeraldas, las que representaban las plantas, y sus bienes. Tanto curativos como venenosos, porque con la daga te puedes defender pero también puedes autolesionarte.
Llevaba también una flauta de hueso en uno de los pliegues de la túnica. La que representaba la libertad que puede dar el aire al alma, y el peligro de los huracanes, tornados y mangas marinas.
Un bastón de roble, firme y poderoso; estable como la propia tierra. Y que al descargarlo contra un ser vivo provocaba daños graves en él.
Y una copa representativa del agua. Liquido de la vida, donde todo empezó y empieza, y donde acabaran las almas, en un barco hasta la tierra del verano 5.

1: Uno de los poquísimos aspectos que tienen en común con los vampiros: los elfos han aprendido a disfrutar de la fiesta, debido a que es algo que aligera sus longevas vidas. Según algunos eternas y según otros simplemente larguísimas. Debido a esto, los elfos han bebido de todos las fuentes de sabiduría posibles, y aprendido todas las artes del entretenimiento posibles. Ni que decir tiene que una gran mayoría de miembros de otras razas ha acabado pensando que los elfos se dedican casi exclusivamente a la diversión.
2: El reino, elfo. Separado por el basto océano del continente humano, está dividido en “anillos” o “círculos” creados para todas las facciones, a excepción de los elfos oscuros que optaron por auto-exiliarse a las montañas. El primero de estos círculos es el de los elfos del bosque, situado a pocos kilómetros de la costa. Personalmente dudo que los humanos quisieran ofender a los elfos… es más dudo que unos humanos, no entregados a la magia u otra disciplina preternatural supiese que estaba en tierras elficas… o ya puestos orcas.
3: Bueno no más que se odiaban entre ellos, asiáticos, occidentales, africanos… Todos sois iguales, no os importa ni siquiera vuestro planeta, solo os interesáis por vuestra megalomanía personal, y no mostráis excesivos escrúpulos a la hora de mataros entre vosotros.
4: El símbolo de La Diosa. Que actualmente han adoptado los paganos humanos.
5: Que es el nombre que daban los antiguos elfos, y los modernos neo-paganos a la tierra donde los muertos descansan hasta su próxima reencarnación.
Al llegar la suma sacerdotisa al círculo, y sin mediar palabra con sus semejantes. Cogió a la niña y se sentó. Lleno la copa con agua, usando la mano libre, y colocó el baston frente a ellas en posición horizontal. Y finalmente rasgo el manto que envolvía a la pequeña con la daga y una vez que estuvo completamente desnuda. Le pincho el dedo con la punta de la daga para que cayeran unas gotas de sangre1.
Al caer esta al suelo, salpicado de figuras verdes, de tal modo que parecía como si Gaia se hubiera dedicado a esparcir un líquido mágico en la zona. Se pudo apreciar como al simple contacto con la tierra esta se filtro y se integro en el seno de los tréboles. Fue justo cuando la sacerdotisa alzo la daga para permitir a la criaturita seguir con su ciclo de reencarnaciones.  Y antes de darle tiempo a esbozar una sonrisa de satisfacción los restos de sangre que habían quedado sobre la superficie del altar comenzaron a brillar. La diosa Aiana-Matyr la había reclamado.
Ella era la madre de todos los elfos, a la que se llamaba en los escasos bautizos y los aun más escasos casos de enterramiento. La protectora de la raza, la que ha velado por su bien desde tiempos inmemorables. La que enseño a los elfos el secreto de la inmortalidad, y la que fue castigada por el dios de la muerte, robándole los secretos de la inmortalidad. Corrompiéndolos otorgándoselos al primer vampiro.
Ella era la que acababa de tomar bajo su divina protección, a la pequeña.
-Ella, es la que acaba de tomar como su protegida a la pequeña Zirimarith ap Aiana (lo que traducido queda en algo así como: Zirimarith la hija de Aiana) – dijo la sacerdotisa malhumorada, sin abandonar su postura de sentada y su mohín de desprecio a la humana-.
Dicho esto la comadrona con de más alto rango (la misma que hace dos días la encontró   medio sepultada bajo la nieve y le aplico sus “escasos” 2 conocimientos de medicina natural) fue designada como su protectora. Debería proveer por su educación, darle sustento y lo más importante y según dijo la suma sacerdotisa:
-Vigilarla, no podemos permitir que un humano descarriado venga a destrozar milenios de tradiciones elficas.
La pequeña aun no era consciente del peligro que acaba de correr, pero al parecer su nueva madre la había protegido por alguna misteriosa razón.
La educación de la niña siguió sin mayores problemas, que su falta de habilidades sociales y su socio fobia. Cabe hacer especial mención a su lento desarrollo intelectual (para los elfos) dado que estos comienzan a hablar al primer año de vida. Este peculiar retraso en la adquisición de las habilidades fonadoras fue lo que condujo un día un maestro elfo a la cabaña del bosque de la comadrona.
La joven Zirimarith, (que entonces tendría cerca de los dos años, para ser exactos 22 meses, edad a la que los niños elfos comienzan a decir frases con sentidos; mientras que ella se limitó a seguir con palabras bisílabas) estaba sentada en un rincón de la cabaña. Ese era: “su rincón”. Como la cabaña de Tía Narmolay , era harto pequeña; contando esta con una cocinilla donde se secaban las plantas del bosque, que envolvía la cabaña 3. Una espartana habitación hacía de salón de estar en el que los libros eran el único entretenimiento de la elfa, y los escasos juguetes fabricados por la comadrona de la niña.
Era en este salón de estar, donde la construcción de piedra y madera que dos personas podían llamar hogar se tornaba más cálida. Por la razones ya citadas podemos intuir el espacio reservado a la que fue bendita hace casi dos años fue bendita. Estuviera alojado en la sala de estar. En efecto, esta era literalmente el rincón que quedaba más cerca del único dormitorio de la casa.
El rincón de juegos (que era el nombre con el que lo bautizo Tía Narmolay cuando estuvo construido). Estaba delimitado por una procesión de troncos, que como hacen en los meses de primavera la oruga procesionaria 4. Los troncos en si eran de encina, que habían sido despojados de la dura y negruzca cascara que los protege de las agresiones externas hasta dejarlos en unos cilindros cuasi perfectos.
Dentro del cuadrado delimitado por los antaño florecientes entre abril y mayo. Se encontraba una manta de un amarillo anaranjado similar al del color del girasol.
Encima de la propia manta encontraríamos, probablemente, los siguientes objetos:


       -Un caballito de madera bastante rustico; formado por dos piezas de madera (el tronco y la cabeza). Varios palos (cuatro, para ser exactos). Y algo de hilo para la cola. Todo junto no superaría el tamaño de la mano de un adulto.
      -Una taza (también de madera) mordisqueada por Zirimarith
      -Dos muñecos de trapo: representantes de un elfo y una elfa. Mientras que los dos estaban manchados de barro del bosque. El muñeco masculino tenía sendas manchas de zumo de bayas silvestres (aportadas por la taza de Zirimarith cuando esta intento que bebiera un poco). Y la elfa simplemente carecía de manchas adicionales debido al especial cuidado y remilgo con el que era tratada.
1: Para las cerradas mentes tanto humanas y como orcas: Usó magia para curar la herida
2: Recordemos que estamos hablando de elfos: Sus conocimientos de las plantas igualarían a los de cualquier botánico, pero no dejaban de ser relativamente escasos para una elfa de su categoría, que se había dedicado al aprendizaje de la magia, que no debe ser aplicada a los menores de 3 meses.
3 El bosque era tan tupido y oscuro que la impresión de que los propios arboles iban a sepultar el refugio de la comadrona elfa, y de la joven medio-elfa.
4 Thaumetopoea pityocampa Schiff
En el momento en el que la figura vestida con una especie de habito negro(aunque en realidad era un túnica) que era presionado contra el cuerpo usando una cuerda dorada un poco más bajo que el pecho. Lo que unido a la capucha también negra que llevaba, le daba un aspecto más de hombre del saco que de maestro. Si al aspecto ya amenazador de por si lo aderezamos con dos guantes de cuero. Obtendremos una imagen bastante clara del maestro, Goldaryr.
La primera reacción de Zirimarith, fue el mayor de los espantos, debido a que otra de las virtudes del señor Goldaryr, es que en el pasado se quemo la cara cuando invocaba a un djinn del desierto. Pero cuando la pequeño observo como su “madre” los obsequiaba con uno de esos abrazos que por poco te hacen caer rendido al suelo por el fuerte olor a hierbas que ha quedado impregnado en ella. Le ofreció de beber un taza caliente de infusión de regaliz. Y se ofreció a preparar un barreño de agua con artemisa para sus pies (cosa el viajero rechazo por cordialidad). La joven medio-elfa cambio de opinión.
Cuando se sintió lo suficientemente segura, se acercó, andando y como buenamente pudo al invitado. Al verla, este interrumpió la conversación con Tia Narmolay y con una voz, increíblemente melodiosa (incluso para un elfo cantor) dijo:
-          Veo, que tienes una buena bribonceta en casa, querida – dijo el encapuchado con una sonrisa que apenas fue visible para las dos mujeres-. Tiene valor, por lo que si no, no se habría acercado a mí, pero también cautela porque se lo ha pensado.
-          Bueno, ¿no dicen que son cualidades de los humanos? –dijo la mujer, al mismo tiempo que miraba con una chispa de malicia y resentimiento al hombre-.
-          Sabes que eso no fue por su culpa, además si no hubiera sido por tus cuidados ahora estaría muerto y con una cara peor aún.
-          Claro, lo que tú digas “maestro”- cabe destacar la sorna e ironía inyectada en la última palabra-.
-          Creía que no venía discutir sobre los tiempos pasados –dijo el mago algo indignado-. Tengo mejores cosas que hacer en Tamuyr, acabo de recoger a un alumno.
-          - ¡Ah! La diosa sabe que esos alumnos te llevan por el camino de la amargura. ¿Por qué no vienes a vivir con nosotras?
-          Ya mantuvimos esa conversación hace un siglo – dijo dirigiéndose a la puerta-. Adi…
-          ¡Espera! – chillo, angustiada la elfa-. Mis sentimientos ya no importan, te he llamado para hablar de la niña.
-          Ummh – fue lo único que el elfo profirió, cerrando la puerta pero sin soltar la manivela-.
-          Sabrás, por los juglares que acuden a tu escuela su caso – a esta afirmación el mago correspondió con un leve movimiento de cabeza-. No sabes lo difícil que se me hace para mí, pero. Quiero que le enseñes
-          - ¿¡Estás loca mujer!? Ambos somos viejos y sabemos en el problema en el que me metería si entreno a un elfo en mi escuela sin consentimiento de la Reina Anarïôn.
-          Sabes que ellos la odian, la quieren lejos, y además, puede que tú tengas hechizos rejuvenecedores que le hagan efecto, pero no soportaría verla morir. Ya paso con mi primer hijo – al decir esto, ultimo no puedo retener unas lagrimas-.
-          Chst, tranquila- dijo el mago en tono conciliador.
Al ver a la pobre elfa, llorar el mago no pudo evitar acercarse a enjugarle las lágrimas con la manga de su túnica.
<<Puede haya sido demasiado duro –pensó el maestro Goldaryr- La pobre mujer ya paso por una muerte cuando éramos jóvenes, es natural que quiere proteger una vida, después de todo es comadrona 1. Además ya he notado el don de la magia en la niña. Bueno todos los niños lo tienen, no será difícil evitar que se duerma 2>>
Cuando la triste y sollozante elfa se calmo. Fue cuando la pequeña; después de un grandísimo esfuerzo, trajo una taza del regaliz que había tomado “el-hombre-que-hizo-llorar-a-mama”. Aunque él como la había hecho llorar era desconocido para ella, sabía que tenía que ver con él. Pese a todo la muchacha no alcanzaba a comprender que  ni el maestro  ni sus palabras eran la razón del llanto.
Fue cuando le tendió la taza (medio vacía, dado que había sido prácticamente derramado por el camino), el momento en el que con muchísimo esfuerzo dijo:
-Mmm-ma-mama
-¿Q,qué as dicho Ziri? –Logro titubear Narmolay-
-Mama – dijo como si hablar de repente cuando tu madre se ha rendido, fuera lo mas natural del mundo-.
La luz, reemplazo la oscuridad del semblante de la comadrona. Sus ojos brillaron con un fulgor, que las propias estrellas envidiarían. Sus rasgos juveniles parecion volver a su cuerpo, haciendo que sus 300 años parecieran poco mas de 28 (aunque para los humanos suela aparentar tener 30 años). Pero el gozo aumento al oir las palbras de antiguo novio:
-Decidido, puede venir a la escuela. Con unas condiciones:
Solo podrás verla en periodo de vacaciones. Te responsabilizas de todo lo que le pase, desde hechizos fallidos hasta caídas. Las notas serán enviadas por diablillos mensajeros cada año. Y deberas darme una tarta de manzana anual - añadió con una sonrisa de bobalicon de oreja a oreja-

1: Esta distinción es hecha por que las comadronas elfas, solo pueden serlo si han perdido a un niño, o si son vírgenes. Cosa que obviamente Narmolay no lo es al haber tenido a un niño mestizo, antes de cuidar de Zirimarith.
2: los magos llaman dormidos a los que no pueden practicar la magia, normalmente por dogmas o tabúes.
Ej: En el siglo XXI prácticamente toda la población esta dormida al no creer en la magia.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Y vuelven las encuestas

Como últimamente he estado un poco liado y sin inspiración.
Me gustaría saber vuestras impresiones, francamente no se si debería seguir con Historias de la Ciudad, debería cambiarme a Eiloc, o si debería empezar algo nuevo:
¿Qué decis?

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Historias de la Ciudad: Cap 3) Belbeth: 2ª Parte


Cinco minutos después María se encontraba postrada en su cama. Con gotas de sudor (provocado al resistirse vagamente) y sangre y semen acariciando burlonamente su cuerpo.
En el otro extremo de la habitación se encontraba, sentado su torturador. Con una sonrisa que él creía paternalista y un cigarrillo a medio encender el la boca. Mientras que él se levantaba a por un cenicero ella intentaba dilucidar como había llegado hasta allí.
María conoció a su maltratador hace como cinco años. Fue en su juventud, cuando aún existían los colegios de monjas con derecho a utilizar (eso si a escondidas) la fórmula de “la letra con sangre entra”.
María acababa de salir del colegio hace como media hora. Cuando en una calle del centro vio como un grupo de “skin-heads” se encontraban afanados apaleando a un anciano indigente. Ella torció la esquina como alma que lleva el diablo. Rezando por lo bajo para que no le atacaran a ella.
Cuando de repente y sin previo aviso, cinco o seis calles más tarde. Su pie fue a dar con una baldosa levantada y la dejó postrada sobre el suelo. Cuando pudo levantar su cabeza vio un elegante pantalón marrón con raya en medio. Adornado en la parte alta de la figura por una cara sonriente y de cabello negro repeinado. Curiosamente el extraño tendió una mano para ayudar a la joven.
Ese extraño esbozo una sonrisa de caballerosidad, y acompaña a María a su casa para protegerla de los malhechores 1. Y curiosamente ese extraño que más tarde dejo de serlo para convertirse en el primer novio de la muchacha era el hermano del actual marido de María.
Cuando el caballeresco extraño murió. María, que se había enamorado de él acabo llorando en los brazos del que sería su verdugo. Durante este segundo noviazgo fueron muchas las señales machistas que detecto María, todas en presencia de los amigos de su marido. Los cuales y según descubrió está más tarde eran conocidos se los skin-head que forzaron el encuentro con su primer novio.

1: Se que suena muy a comic pero es lo que hay chicxs.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Historias de la ciudad: cap 3) Belbeth 1ª Parte

Las llaves sonaron a través de la puerta del piso. Ella, pese a estar acostumbrada a oír ese sonido, no pudo evitar que su pie derecho diera un instintivo paso hacia atrás, que sus ojos se empañaran y tuvo que tragar saliva para intentar deshacer el nudo creado en su garganta.
Como cada noche él llegaba a casa, creyéndose un luchador, con los pantalones medio caídos y la camisa a cuadros empapada de grasa de salpicaduras de aceite frito. Su boca olía a ginebra y su cuerpo olía mal.
La pobre mujer no pudo hacer otra cosa que no fuera arrinconarse, temblando en una esquina de la habitación. De forma que acabo pegada al marco de la puerta de entrada y la pared, provocando que la puerta no pudiera abrirse completamente, al igual que hace tiempo que nada le iba completamente bien.
De repente, la puerta le golpeó, la cara provocando que la superficie de la manera se tiñera de un rojo oscuro y la cara de la víctima de rojo y granate.
-          ¡María, zorra cruel! –gritó el hombre- ¡Sal de una vez que te vea, puta!
-          V… vo… voy mi amor –respondió una vocecilla trémula detrás de la puerta al tiempo que se apresuraba por colocarse delante de su interlocutor-.
Una vez que la lastimosa fémina estuvo delante del borracho. Este último levanto la mano y la cogió de los pelos. La atrajo hacia él, como si fuera el centro mismo del universo, como si quisiera hacerle sufrir por no poder rellenar su falta de autoestima.
Este no hizo otra cosa si no levantarle la mano y pegarle otra bofetada de tantas. El cuerpo de María estaba lleno de diferentes hematomas, golpes y contusiones y de distintos colores desde el morado hasta el amarillo.
Después le aparto del rostro con sus manos sucias un mechón de pelo que se había apelmazado por el sudor y la sangre que broto con el golpe de la puerta. Le estiro del propio mechón hasta arrancárselo y dijo:
-          ¡Te tengo dicho que me tengas la cena caliente cuando venga! –grito al mismo tiempo que pisaba los cabellos arrancados- Trabajo como un esclavo todo el día y después de venir de los amigos, quiero la cena caliente en mi casa.
A continuación de tomar la cena calentada en el microondas y con María a su lado. Cogió un cenicero de la mesita de madera negra del comedor y lo tiro al suelo con tan mala intención, que fue directo al pie de su mujer-esclava.
Definitivamente ese patán se creía un luchador, eso sí era un luchador borracho y despreciable, sin honor. Un desertor de la humanidad.
Más tarde, cuando la pobre muchacha se pudo vendar el pie en el cuarto de baño. El agresor la asió del brazo y le intento susurrar al oído:
-          Vamos a la cama –recalquemos el intentó por que con su asqueroso olor a tabaco y alcohol, unido a las botellas que se había tomado casi grito lo que Maria no había gritado cuando le golpeó el cenicero-.
Una vez dicho esto estiro de la desgraciada en dirección al dormitorio, mientras esta gimoteaba y ya en la puerta del dormitorio decía:
-          Una, vez más mi amor no –en este punto se le quebró la voz y una lagrima surco su rostro-. Por favor…. Los niños duermen, una vez más n….
-          ¡Cállate zorra! -gritó su verdugo pegándole una bofetada- ¡¡ Eres mía, sabes, y harás lo que yo te diga!!

Perdón

Bueno, he estado liadillo con los examenes y no he sacado tiempo para publicar cosillas y escribir muy poco.
¡¡ Me ha llevado casi un mes escribir esto !!
En fin simplemente deciros que volvemos a la carga y ¡ tengo más blogs !
Ahora os paso los link s para que jugueteis un rato :D
(los pondre en el blogscroll)

sábado, 5 de noviembre de 2011

Recuerden, recuerden



¿Será porque el pueblo tiene ansias de cambio? ¿Sera por los recortes sociales y la necesidad de plantarle cara al neoliberalismo? ¿O será porque V de Vendetta es un gran comic y una tremenda peli?
Pese a que me inclino por las dos primeras, lo importante. Es que a modo de charla entre amigos. Hoy te recuerdo que este sábado. Es el cinco de noviembre.
Puede que para ti este día no sea nada. Poco más que otra cifra en el calendario. Un hueco en nuestras vidas, que debemos rellenar co otro rutinario día de monótona existencia. Atrapados y manejados por el poder. Permitiendo que el mundo se reija por miedo. Cerrando los ojos a la desgracia.
O por el contrario; puede que este día signifique algo para ti. Puede que apoyes a Guy Fawkes y sus intenciones de volar el parlamento, para acabar con las persecuciones religiosas en 1605. O puedes que seas un ciudadano del siglo XXI que simpatiza con el anarquista V. Aunque también puede que quieras disfrutar de todos los días de tu existencia.
De todos modos, espero que disfrutéis de este día y de mi pequeño homenaje a V y a ¿por qué no? A Guy Fawkes.
“Recuerden, recuerden, el 5 de noviembre. Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación”.
Y sobre todo: Recuerden
“Nos dicen que recordemos los ideales, no al hombre, porque con un hombre se puede acabar. Pueden detenerle, pueden matarle, pueden olvidarle, pero 400 años más tarde los ideales pueden seguir cambiando el mundo”.

martes, 1 de noviembre de 2011

Historias de la Ciudad: Cap 2): matt: ultima parte del cap.

Al día siguiente, cuando Matt; cartera en hombros terminó de bajar los escalones de su piso con un mohín de tedio y asco. No tardo más de unos segundos en cambiar su cara de rutina y monotonía a una más dinámica y alegre.
A fin de cuentas la ocasión lo merecía, bien pensado Larissa no era tan mala, y era poco probable que fuera una psicópata 1. ¿No había sido ella alguien que le ayudo a levantarse? ¿No había sido ella alguien quien no lo golpeo por primera vez en el instituto?
Visto así, se podría considerarla como alguien cercana a la amistad. Mejor dicho, se podría considerar a Larissa como su mejor amiga... Perspectiva que aunque no le agradaba excesivamente al chaval, le animo a abrir la puerta del portal, deseoso de encontrarse con su nueva amiga.
El chasco que se tuvo que llevar al no ver a nadie en su puerta tuvo que ser monumental. La cara de desilusión fue épica. Paso en un instante de estar imaginándose un noviazgo con la muchacha y pasar el resto de su vida juntos 2, a imaginarse pasando el resto de su vida insultándola  o en el cementerio.
El caso es que el ibuprofeno 3 debería estar haciendo efecto. Porque al rato las neuronas del chico se encontraban trabajando afanosamente reconstruyendo sus fantasia. Lo que resulto en un empanamiento tal que a su vez desencadeno en que la vecina octogenaria del cuarto regase a Matt con la tierra de sus geranios y lo humedeciera con la regadera de turno.
De esta guisa se lo encontró Larissa dos minutos después. Empapado y lleno de barro hasta las cejas 4. Como es natural no puedo evitar cachondearse de él:
-¿De dónde sales, monstruo del lago? –dijo Larissa con una imaginación digna de un borracho-.
-Ja,ja .dijo agriamente Matt- Pues que sepas que si hubieras venido antes no estaría calado y embarrado con mis treinta y ocho y medio de fiebre.
-¿Treinta y ocho y medio? –Preguntó preocupada- Menos que me he retrasado en casa.
Y hurgando en la mochila para luego decir:
-Toma te sentara bien. Me la iba a reservar para la clase de matemáticas, pero si quieres puedes tomar algo.
-¿Qué es?- pregunto el chico-.
-Corteza de sauce, mejor dicho, infusión de  corteza de sauce. Te sentara bien.
-¿Lo qué? ¿Tú me quieres envenenar? –dijo dando rienda suelta a su paranoia-
-Bah si no quieres me lo guardo –respondió Larissa recogiendo el termo-
¿Y cómo no? El camino al instituto volvió a transcurrir con los incidentes habituales. Aunque en esencia el día había resultado beneficioso para ambos. Matt no había recibido más de dos palizas y Larissa se sentía orgullosa de su infusión de sauce.
Así que con esto os podéis hacer más o menos una idea de la rutina de estos dos. Así que si queréis algo más de información sobre ellos podéis imaginárosla.
1: Recalquemos el poco probable. Que se filtro en los pensamientos del chaval, creo importante decir que por esa razón introdujo un cuchillo de la cocina en su mochila… de todos modos no iría a gran sitio con eso. Había cogido uno de untar mantequilla sin darse cuenta.
2: Probablemente producto de su calenturienta imaginación, ya de por si fuerte, y ahora disparada por el catarro que pilló esa noche por haber dormido destapado.
3: Más bien el chorrito de alcohol que su padre deslizo en su zumo de naranja pensando que era su coctel matutino.
4: Literalmente. No me alegro de que no llevara gafas. Podrían haberse roto.